A sabiendas de que son muchos los lugares en donde se ha hacho lectura comunitaria de su 'Libro de la Vida', y ahora 'Camino de Perfeccion' (y muy bien organizados) nos parece apropiado dedicar este espacio a recordar a Teresa, en su encanto y su figura! Su sentido de la practicidad, su determinacion, su alegria, su carisma, su doctrina...en fin, todos los atributos con que nuestro buen Dios la engalanó y en ella, a todos sus hijos, y a la Iglesia toda. Todo ello, y lo que llevamos en el corazon, como acompañamiento y aporte a este Camino hacia el V Centenario de su Natalicio. Algo así, como una andadura fraterna y gozosa, en la que todos sus hijos, hablando de ella, hacemos que su recuerdo nos refresque el alma, mientras llegamos juntos a Su Fiesta!

ABRAZO EN JMJT!

martes, 20 de diciembre de 2011

AL NACIMIENTO DE JESÚS



Hoy nos viene a redimir
un Zagal, nuestro pariente,
Gil, que es Dios omnipotente.

Por eso nos ha sacado
de prisión a Satanás;
mas es pariente de Bras,
y de Menga, y de Llorente.

¡Oh, que es Dios omnipotente!
Pues si es Dios, ¿cómo es vendido
y muere crucificado?
¿No ves que mató el pecado,
padeciendo el inocente?
Gil, que es dios omnipotente.

Mi fe, yo lo vi nacido
de una muy linda Zagala.
Pues si es Dios ¿cómo ha querido
estar con tan pobre gente?

¿No ves, que es omnipotente?
Déjate de esas preguntas,
muramos por le servir,
y pues El viene a morir
muramos con El, Llorente,
pues es Dios omnipotente.

-Santa Teresa de Jesús-





miércoles, 30 de noviembre de 2011



"Teresa, nuestra madre, maestra de oración en el pueblo de Dios y fundadora del Carmelo Teresiano, se nos presenta en la Liturgia con toda su belleza espiritual. A través de los textos del Oficio, el recuerdo de la Santa se transforma en alabanza a Dios que la enriqueció tan sin medida, y en plegaria ferviente pidiendo por la santidad de la Iglesia. Palabra de Dios y palabras de Teresa, entrelazadas, forman el texto de la Liturgia de las Horas. En comunión espiritual con su madre, el Carmelo ofrece hoy el sacrificio de alabanza como eco de la voz glorificadora de quien vive ya en las moradas de la casa del Padre."

Oración

Señor Dios nuestro, que por medio de tu Espíritu Santo has suscitado a santa Teresa de Jesús, nuestra madre, para enseñar a tu Iglesia el camino de la perfección; concédenos alimentarnos siempre con su celestial doctrina, para que crezca en nosotros el deseo de la verdadera santidad. Por nuestro Señor.

(Carmelitas Descalzos, Provincia de Navarra)



lunes, 21 de noviembre de 2011

Teresa, esa mujer


(por Carlos Ros)

Esta obra, histórica y rigurosa, nos acerca a Teresa de Jesús, una figura que rompió los moldes de su época para convertirse en arquetipo de mujer, de mística, de literata, de poeta. Teresa de Jesús es esa mujer que escribe como habla. Pionera en tantas cosas, lo ha sido también al ser declarada primera Doctora de la Iglesia, seguida de Catalina de Siena y de Teresa de Lisieux. Cuando en 1926, san Juan de la Cruz fue proclamado Doctor, vino a la mente de todos la fundadora del Carmelo descalzo. Pero, al parecer, aún no estaba en sazón que una mujer entrase en ese círculo restringido de selectos Doctores. Hubo de venir el concilio Vaticano II para que aires renovadores llegasen a la Iglesia. Pablo VI la proclam Doctora el 27 de septiembre de 1970.





viernes, 11 de noviembre de 2011

Santa Teresa dice de San Pedro de Alcántara

«...Mas era muy viejo cuando le vine a conocer, y tan extrema su flaqueza, que no parecía sino hecho de raíces de árboles. Con toda esta santidad era muy afable, aunque de pocas palabras si no era con preguntarle. En éstas era muy sabroso, porque tenía muy lindo entendimiento», escribe de él Santa Teresa en su Autobiografía (cap. 27).


lunes, 24 de octubre de 2011


Teresa es radical, y lo radical sólo se puede vivir así, en la “pasión” en el borde del riesgo constante. Lo radical, y mucho más en la fe, se traduce en ámbitos desinstaladotes, en opciones de pobreza absoluta, en caminos sin más techo que la fuerza del cielo. Lo radical marca, y marca en gozo y en vida plena. Teresa es radical. Dios es su “pasión”. Una pasión desde el alba misma de su vida hasta la hora de la muerte. Una pasión que vive en el marco concreto de su vocación religiosa.

Una “pasión” que se hace aventura infantil. Se trata de comprar pronto y al mejor tiempo posible el gozo del cielo. Un gozo para “siempre, siempre, siempre…”. Y nace aquella aventura infantil que comparte con su hermano. Pronto, muy pronto, apenas han salido de Ávila se termina la aventura. Queda la “pasión”, el “ansia” por lo más radical y decisivo para una vida, el “ansia” de Dios.



sábado, 15 de octubre de 2011

15 de octubre: Fiesta de Santa Teresa de Jesús


"Ante nuestros ojos está, visible por todo el mundo, la eficacia santificadora de esta Santa, que trasciende mucho más allá del ámbito carmelitano, y hace sentir sus efectos en otras familias religiosas y en toda sociedad católica. El sentido común y sobrenatural, la gracia humana con un gran ingenio y espíritu práctico para la vida, su indudable talento literario y poético, y hasta el sentido del humor de Teresa de Ávila, han quedado para la historia de la cultura y de la espiritualidad como un animante estímulo para cuantos nos resistimos a ser vulgares."
 
VIVA LA SANTA MADREE!

martes, 11 de octubre de 2011

Era esta santa de mediana estatura, antes grande que pequeña. Tuvo en su mocedad fama de muy hermosa y hasta su última edad mostraba serlo... era su cuerpo fornido, todo el muy blanco y limpio, suave y cristalino, que en alguna manera parecía transparente. El rostro nada común, ni redondo ni aguileño, con las cejas de color rubio oscuro, anchas y algo arqueadas. Tenía el cabello negro, reluciente y blandamente crespo... los ojos negros vivos y redondos... los dientes iguales y muy blancos... daba gran contento mirarla y oírla, sus palabras y acciones... la vestidura que llevaba aunque fuera un harapo viejo y remendado, todo le quedaba bien”.

 
Así describían, quienes pudieron conocerla a la que Gregorio Marañón, consideró “la más grande mujer de su tiempo”. Teresa fue sin duda, una mujer excepcional, en una época no menos excepcional. Humilde y sencilla, supo compaginar a lo largo de su vida la más perfecta humanidad con su hondo espiritualismo, lo que le permitió estar a la vez próxima a la gente y cerca de Dios. Porque la gran mística que fue no se conformaba con la oración pasiva, sino que creía firmamento en la acción y en el ejercicio constante de la fe. “Obras quiere el Señor”. Era la máxima que repetía con frecuencia y ponía en práctica sin descanso. Veamos cuales fueron sus espléndidas obras, con mayor profundidad a través de ella.